sábado, 16 de mayo de 2009

MERMELADA DE MELOCOTON


Receta sacada de " Consumer Eroski "




INGREDIENTES:

1 kilo de melocotones
½ kilo de azúcar ( le he puesto menos, al gusto )
½ limón



Los melocotones deben estar bien maduros y sin golpes. Los pelamos, los deshuesamos y los troceamos.
En una cazuela dejamos los melocotones troceados con el zumo de medio limón y el azúcar macerando durante 2 horas para se ablanden y vayan soltando sus jugos. Después de este tiempo, ponemos la cazuela al fuego para que se vaya cocinando la fruta durante 30 minutos moviendo continuamente con una cuchara de madera, para ayudar a los melocotones a deshacerse y que no se peguen en el fondo de la cazuela. Al final de la cocción los melocotones se habrán transformando en un puré espeso y fino

Para embotar, en primer lugar se deben esterilizar los tarros o botes de cristal hirviéndolos sin las tapas en agua durante unos 30 minutos. Las tapas se esterilizan de igual modo pero por separado.
Una vez se ha llevado a cabo la esterilización, se llenan los botes con la mermelada. Conviene ir rellenando los botes con la mermelada no muy caliente o templada y poco a poco, para evitar que se formen bolsas de aire y que pueda estallar el cristal. Hay que llenar los tarros hasta que la mermelada llegue justo al borde y limpiarlo bien para que las tapas ajusten de forma adecuada.
Una vez llenos los tarros, se cierran con las tapas esterilizadas en caliente, poniendo antes sobre la mermelada un círculo de papel de horno empapado en un alcohol tipo aguardiente que permite impermeabilizar la superficie. Ya cerrados los botes herméticamente hay que esterilizarlos de nuevo en una cazuela con agua hirviendo. El agua debe cubrir 2 centímetros por encima de los botes. El tiempo de esterilización es de 20 minutos como mínimo y de 30 minutos como máximo.
Dejar enfriar los botes en la misma cazuela ya fuera del fuego. Una vez estén fríos se deben de etiquetar poniendo la fecha de envasado y el tipo de producto.
Para conservar perfectamente almacenadas las conservas, conviene mantenerlas en un sitio fresco, seco y protegido de la luz.